NUESTRA HISTORIA

“Todo comenzó cuando tenía 9 años, cuando aprendí a volar con mi papá. En el año 99 se compró el primer parapente, yo tenía apenas 9 años, y empecé a practicar en tierra lo que se llama el inflado y a los 11 años ya tenía casi el peso mínimo para poder volar solo, así que despegué hasta los 14 años que empecé a volar con el motor en la espalda (paramotor)

Hacia el año 2006, a mis 16 años, mi papá puso una escuela de parapente en Buenos aires y fue en ese entonces cuando comencé a trabajar dando instrucción, llevando a gente a volar,con el motor en la espalda.

Volar es lo que siempre soñé. No podría explicarlo, pero es el lugar en donde me siento cómodo, feliz.

Después de muchos años de volar en Buenos Aires, en el año 2017 me vine a vivir a Tucumán, con la idea de vivir en un lugar donde pueda volar más seguido. Empecé a trabajar en Loma Bola y en noviembre de ese mismo año conocí a Noe.

En noviembre 2017 durante el campeonato argentino de parapente, salimos a bailar y conocí a Noe quien estaba festejando el cumple de su hermana. 

Semanas después empezamos a salir y no nos separamos más.

Convencerla de volar me costó más de un año, el 14 de febrero 2019 lo logré y le gustó tanto q volamos todos los fines de semana juntos, y luego empezó su curso y hoy vuela sola»

Nacho